
La cantidad de bellotas que ha consumido un cerdo ibérico determina la calidad de sus productos finales, por eso se nutre solamente de bellotas y productos de la dehesa, desde finales de octubre hasta febrero/marzo. La vida de un cerdo ibérico es de 14 a 20 meses y pesa aproximadamente entre 160 y 170 kg.
El Cerdo Ibérico
La Leyenda del Jamón Ibérico
El cerdo ibérico viene de la raza “sus scrofa ferus” o jabalí de Europa noroccidental. Se ubicaba en la zona de la cuenca mediterránea, Italia, Grecia y la Península Ibérica, desarrollándose en las regiones levantinas y andaluzas, donde la naturaleza es rica en productos naturales.
Cuenta la leyenda que el jamón ibérico surgió cuando un cerdo cayó a un arroyo con una alta concentración de sal. Enseguida, unos pastores recogieron el cerdo y lo asaron. Descubrieron que el cerdo tenía un sabor muy agradable, sobre todo el pernil. Más tarde, los pastores comprobaron que el proceso de salar el jamón conservaba la carne más tiempo sin perder su sabor rico. Así, fue perfeccionado el método de conseguir uno de los mejores jamones curados en el Mundo.
Para los pueblos ibéricos, el cerdo, junto al toro, eran animales “teogónicos” y por eso eran muy apreciados en la vida social y han sido siempre parte inseparable de su cultura.
Los historiadores han descubiertos en el reverso de algunas medallas consulares, la figura del cerdo o jabalí como distintivos militares de algunas de las legiones romanas.
También hay evidencia que el cerdo ibérico se ha encontrado entre los Celtas y Galos prerrománicos.